Saturday, April 11, 2015

Las calles de la vida






Las calles de la vida



Imagen



Y caminaba por las calles de la vida
a paso lento muchas veces,
mi esencia acrobática en la rutina
definía su ritmo de mar entre la gente
al dejar un sonido de ola estremecida
o el silencio de su espuma cuando muere.
En las bocas abiertas de las calles anchas
hallé los parajes de las solitarias fuentes,
tentaban su actitud de descanso en la mirada;
una parada de paloma en sosiego breve,
luego el vuelo mojado de las plumas
como si cargaran el espacio o mil paredes.



Fueron largas calles otras tantas
con desafíos de montañas en la frente;
soledades expresando las distancias,
ausencias de aire cicatrizando pieles
en el cruce intermitente de una miríada
de huellas que en el tiempo se detienen.



Los estrechos pasajes a la espera
en la quietud que fraguaron los amaneceres,
despertaron sueños sin aceras,
por donde pudiera pasar holgadamente
al permitir que las sombras andariegas
se alargaran imprudentes;
puertas que se abrieron en duplicidad de oferta,
con el clareo de noche que solo sabe de la muerte.



Hasta que llegué girando a esta vereda
sobre las revoluciones de los reveses;
trayecto de esperanza por la espesa hierba
que la posada del universo ofrece,
pues tiene el marcado rastro de la plegaria
que busca la entrada de un para siempre.



http://www.mundopoesia.com/foros/
temas/las-calles-de-la-vida.458695/




Imagen




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservado




Imagen




¡Brindemos!










¡Brindemos!





Imagen




Brindemos por la dicha que avecina,
por la promesa del tiempo de que todo pasa,
mientras tomamos de la copa de la vida
con los sorbos del ayer y del mañana.



"No hay mal que por bien no venga,
dijo aquel sabio con palabras claras;
las caídas dejan en la historia su grandeza,
el más grande cayó tres veces e hizo hazaña.



Yo alguna vez en la oscuridad más negra
vi la sombra del miedo en los gestos de mi cara
y las cicatrices adentro aprisionan esas huellas,
pero cada día que amo es para limpiar el alma.



La rueda de mis sueños ha pasado por las piedras,
el terco empeño siempre ha sido puente en la calzada,
el cobre de un fracaso ha sido como plateada victoria
y he sabido escribir de la ceniza una palabra.



Yo llamo a las cosas por su nombre, soy exacta,
¿loca? Sí y única y a mi manera y con fuerza y ganas,
me doy hasta la sangre y sacudo mis entrañas,
pues no soy escaparate al que le cambian la fachada,
con lucecitas falsas para deslumbrar a nadie,
soy yo y me basta.



No soy montaje de transparentes pasos en la jornada;
ellos han marcado los colores y el negro y blanco de la raza,
orgullo de mi fibra en calidad humana.



Evoluciono desde adentro, el intento es mi marcha
y soy libertad de viento aún entre las llamas,
mas si me quemo la lluvia me reclama
y por eso brindo, por lo que aún soy..., ¡en audacia!










Imagen




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



Imagen



Él...










Él...


Imagen



Intimidad de sol
en la raíz de una mañana,
sobre el lecho de un paisaje
que impulsa primaveras;
el refugio de cálidos colores
pintando un bosque de nostalgia
con la oferta creadora de la tierra.


Él…


Árbol de historia contenida,
que mece la cuna de sus ramas
con la nana del viento sin retirada,
donde danza su fronda sin fatiga
un vals arbóreo que no descansa
la nota amorosa de su corteza viva,
ascendida desde su tronco opimo
hasta la última hoja que besó su vida.


Él…


Un suspiro cargado de universo,
la túnica celeste en la ventana,
ilustrando cercanía desde lejos
con su eclipse de luna en la mirada.
Pestañeo de agua y fuego
sobre la noche, sobre el alba
y sobre las huellas de hierro
que aún cuelga la distancia.





Imagen



Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Imagen